Queltehue (Vanellus chilensis)

Queltehue
Queltehue

Foto: Daniel Van der Post, no hay derechos reservados

13 de diciembre 2021

Conocido en Chile como queltehue o tregille, el Vanellus chilensis adquiere distintos nombres en cada uno de los países que habita desde Nicaragua hasta el sur de Latinoamérica. Reside en zonas abiertas como campos, pastizales, praderas, zonas húmedas cercanas a sitios con agua y hasta los 2600 metros sobre el nivel del mar. En estos lugares se alimenta de crustáceos, moluscos e insectos. El humano ha transformado el medio ambiente natural de esta ave, pero gracias a su capacidad de adaptación ahora también ocupa parques urbanos y terrenos agrícolas.

Socialmente es muy flexible porque puede vivir solo, en pareja o en bandadas de hasta 105 individuos. Los grupos cambian de tamaño dependiendo de las diferentes actividades que realizan a lo largo del día. Las agrupaciones son pequeñas durante la mañana y ocupan este tiempo para atrapar su alimento. En el transcurso de la tarde forman asociaciones más grandes para dormir o acicalarse.

Uno de los beneficios de participar en conglomerados de gran tamaño es disminuir riesgos. Las aves duermen con la mitad del cerebro, mientras la otra se mantiene alerta, entonces, hay un provecho colectivo si una de las aves avisa cuando se acerca un enemigo. Cuantos más ojos estén atentos a la llegada de un potencial peligro, hay menos posibilidades de ser víctima.

La tranquilidad obtenida gracias a la vigilancia grupal, les da tiempo para limpiar su cuerpo y rascar sus patas, ambas actividades muy importantes porque les permite eliminar posibles parásitos y ectoparásitos.

Otro comportamiento social, el apareo, tiene una particularidad: se reúnen en parejas, pero a diferencia de otras especies, a veces incluyen a otra ave adulta o juvenil (una cría del año anterior) que coopera en el cuidado de los huevos y la defensa del territorio. Existen varios estudios con conclusiones opuestas respecto al aporte de este tercer integrante en el nacimiento exitoso de los polluelos, pero la mayoría señala que existe un beneficio leve.

El queltehue, para construir su nido, cava un hoyo de poca profundidad en el suelo. Los predadores y el hombre son las principales amenazas a la supervivencia de las crías. El comportamiento defensivo de esta ave depende de diversos factores como son: el estado de la cría, la distancia e intensidad del peligro.

Esta respuesta cambia proporcionalmente al desarrollo del embrión. La protección es pasiva durante el período que va desde la puesta de los huevos hasta los primeros diez días de incubación. En esta etapa, ante la amenaza, el ave se mantiene anidando o se levanta emitiendo vocalizaciones fuertes, en otras ocasiones, se aleja del nido simulando estar incubando en otro lugar.

Cuando es estado del embrión es avanzado (pasado los 21 días), la hembra sola o con el macho vuela directamente hacia el intruso, emitiendo sonidos largos y estridentes, en otras ocasiones, realizan ataques colectivos en los que participan la pareja junto a otros compañeros de especie haciendo sobrevuelos y embestidas directas con chillidos prolongados.

En la investigación “Comportamiento de defensa del nido, discriminación de depredadores y éxito reproductivo del Vanellus chilensis” Lorena Cruz-Barnate comparó la reacción del ave al enfrentarla tres amenazas potenciales: el hombre, un jinete y un tractor. El resultado de este estudio fue que el Queltehue discrimina el riesgo porque ante el tractor y el hombre a pie tuvo una defensa pasiva, pero reaccionó con una defensa activa ante el jinete.