Degú (Octodon degus)

Degu

Foto: Salvador Velásquez, algunos derechos reservados

13 de diciembre 2021

El degú es un mamífero endémico de Chile al que los mapuches llamaban Dewü para referirse a los ratones del campo. Esta especie no está en riesgo de extinción, pero su población ha disminuido durante los últimos años debido al daño causado por el hombre a su hábitat y a la flora nativa, también por el ingreso de nuevos depredadores como perros y gatos sumados a la escasez de agua.

La vida silvestre de este pequeño animal transcurre en las regiones semiáridas del norte y centro del país, en grupos constituidos por 2 a 5 hembras adultas, que no necesariamente son parientes, y 1 a 2 machos. A diferencia de otras ratas, sus actividades son diurnas. Una característica muy interesante del Degú es su organización social, los expertos la igualan al comportamiento que tuvieron los primeros humanos. Una de las conductas que los llevó a para pensar esto es que las hembras cuidan con esmero tanto a las crías propias como a las ajenas.

En lo que se refiere a su reproducción, estos roedores tienen una conducta promiscua, ya que tanto hembras como machos tienen varias parejas. El 81 % de los machos y el 65 % de las hembras producen crías con más de una pareja sexual y la cantidad de contactos depende de la disponibilidad de individuos del sexo opuesto en cada grupo.

El asombroso espíritu de colaboración del degú

Las colonias interactúan con sus vecinas para el beneficio mutuo, los estudios en cautiverio han revelado su capacidad para coordinarse en la construcción de madrigueras.

Uno de los aspectos más asombrosos de su colaboración es la crianza comunal. Las hembras sincronizan sus ciclos reproductivos y comparten la responsabilidad del cuidado de las crías, incluso alimentando a las crías de otras hembras con su propia leche. Este comportamiento, llamado alolactancia, es raro en mamíferos y mejora significativamente las posibilidades de supervivencia de los pequeños.

También actúan unidos para enfrentar el peligro. Ellos emiten señales de alarma que se extienden a lo largo de varias decenas de metros, permitiendo que colonos vecinos también las perciban y busquen un refugio.

Se han descrito más de 15 tipos de vocalizaciones que varían dependiendo del contexto y la estación. Entre las circunstancias que provocan sonidos diferenciados están: la advertencia frente a eventos impredecibles, la agresión entre congéneres, el contacto entre adultos, el aislamiento de cachorros, el juego entre cachorros, entre otros. El lenguaje incluye el "llamado de alarma", "chillidos como gruñidos de protesta", "la llamada post-copulatoria", la "llamada maternal" y el "silbido de angustia".

Una característica muy particular es su capacidad, además de ver en colores, de detectar los rayos ultravioleta. Usan esta habilidad para transmitir un aviso de alarma ante el peligro, se paran en dos patas exhibiendo los rayos UV que tienen en el vientre.

Enlace a las fuentes

Comportamiento Social de la Fauna Nativa Chilena de Luis A.Ebensperger y Antonieta Labra.

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